Drenaje Linfático

El drenaje linfático es un masaje suave que favorece la mejora de la circulación y permite que la linfa ascienda, evitando así su acumulación y que la celulitis y los inconvenientes asociados empeoren.

Este se puede centrar únicamente en las extremidades inferiores, si queremos insistir en las zonas con celulitis, o también en el resto del cuerpo. El masajista ayuda a que la linfa suba hacia el corazón gracias al masaje y a las pequeñas presiones y depresiones que realiza con las manos en la red linfática.

img_5950

De algún modo, bombea para activar toda la linfa. El resultado es una aceleración de la circulación. La linfa acumulada en el tejido provoca pesadez e hinchazón, pero, de repente, tras el drenaje linfático, nos aborda una sensación de bienestar y ligereza debido a que la linfa se ha drenado hacia las venas y el corazón. También nos dan ganas de orinar, pues se ha estimulado la circulación linfática y hay que evacuar las toxinas.

El drenaje linfático suele ser largo (dura una media de 1 h o 1 h y 30 min.). Es beneficioso para la circulación venosa, alivia los edemas, las inflamaciones causadas por traumatismos, las cicatrices, las úlceras, las disfunciones del sistema linfático y todos los problemas de retención de líquidos.